Considero particularment importants les reaccions dels "ciutadans del carrer". Una de les crítiques que s'han escoltat és que els promotors de la mesura (i alguns dels signants de primera hora) tenen massa relacions amb la Generalitat de Catalunya, suggerint que la iniciativa no ha sorgit de motu propi dels mitjans. Certament hi ha raons per sospitar-ho, tenint en compte el volum de subvencions que reben els diaris (per cert, tots els diaris de la geografia espanyola, no només els catalans), o el fet de què el director d'un dels dos grans diaris de Barcelona sigui el germà d'un conseller de la Generalitat.
Aquesta falta de pressumpció d'inocència també pot extrapolar-se a d'altres estaments de la denominada "societat civil". Però, es pot dir el mateix dels centenars de blocaires, alguns dels quals defenem obertament el "decreixement institucional"? I dels milers de seguidors al Facebook? Probablement deu haver estat l'únic cop (amb l'excepció d'algun atemptat terrorista important) en què s'ha vist coincidir a blocaires situats a les antípodes ideològiques en la resta de coses.
Ara bé, qui ha escrit l'editorial i qui ha marcat el tempo en tot aquest procés han estat els mitjans de comunicació tradicionals. Els mitjans d'Internet i el "nou periodisme" han anat a remolc de "La Vanguardia" i "El Periódico" fins i tot a l'hora de plantejar la campanya per Internet. Interessants lliçons.
Pel seu interès reprodueixo íntegrament l'editorial "La Dignidad de Catalunya", consensuat per 12 mitjans de comunicació escrits (La Vanguardia, El Periódico, Avui, El Punt, Diari de Girona, Diari de Tarragona, La Mañana, Segre, Regió 7, El 9 Nou, Diari de Sabadell i Diari de Terrassa). Destaca especialment la seva publicació com a editorial a "La Vanguardia", diari que s'ha caracteritzat en els seus 128 anys de vida per anar amb el vent que bufava:
Después de casi tres años de lenta deliberación y de continuos escarceos tácticos que han dañado su cohesión y han erosionado su prestigio, el Tribunal Constitucional puede estar a punto de emitir sentencia sobre el Estatut de Catalunya, promulgado el 20 de julio del 2006 por el jefe del Estado, rey Juan Carlos, con el siguiente encabezamiento: "Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado, los ciudadanos de Catalunya han ratificado en referéndum y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica". Será la primera vez desde la restauración democrática de 1977 que el Alto Tribunal se pronuncia sobre una ley fundamental refrendada por los electores.
La expectación es alta. La expectación es alta y la inquietud no es escasa ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional ha sido empujado por los acontecimientos a actuar como una cuarta cámara, confrontada con el Parlament de Catalunya, las Cortes Generales y la voluntad ciudadana libremente expresada en las urnas. Repetimos, se trata de una situación inédita en democracia. Hay, sin embargo, más motivos de preocupación. De los doce magistrados que componen el tribunal, sólo diez podrán emitir sentencia, ya que uno de ellos (Pablo Pérez Tremps) se halla recusado tras una espesa maniobra claramente orientada a modificar los equilibrios del debate, y otro (Roberto García-Calvo) ha fallecido.
De los diez jueces con derecho a voto, cuatro siguen en el cargo después del vencimiento de su mandato, como consecuencia del sórdido desacuerdo entre el Gobierno y la oposición sobre la renovación de un organismo definido recientemente por José Luis Rodríguez Zapatero como el "corazón de la democracia". Un corazón con las válvulas obturadas, ya que sólo la mitad de sus integrantes se hallan hoy libres de percance o de prórroga. Esta es la corte de casación que está a punto de decidir sobre el Estatut de Catalunya. Por respeto al tribunal –un respeto sin duda superior al que en diversas ocasiones este se ha mostrado a sí mismo– no haremos mayor alusión a las causas del retraso en la sentencia.
La definición de Catalunya como nación en el preámbulo del Estatut, con la consiguiente emanación de "símbolos nacionales" (¿acaso no reconoce la Constitución, en su artículo 2, una España integrada por regiones y nacionalidades?); el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Catalunya, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat son, entre otros, los puntos de fricción más evidentes del debate, a tenor de las versiones del mismo, toda vez que una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones irreductibles. Hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia.
No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de esta. No sólo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. Hay motivos serios para la preocupación, ya que podría estar madurando una maniobra para transformar la sentencia sobre el Estatut en un verdadero cerrojazo institucional. Un enroque contrario a la virtud máxima de la Constitución, que no es otra que su carácter abierto e integrador.
El Tribunal Constitucional, por consiguiente, no va a decidir únicamente sobre el pleito interpuesto por el Partido Popular contra una ley orgánica del Estado (un PP que ahora se reaproxima a la sociedad catalana con discursos constructivos y actitudes zalameras). El Alto Tribunal va a decidir sobre la dimensión real del marco de convivencia español, es decir, sobre el más importante legado que los ciudadanos que vivieron y protagonizaron el cambio de régimen a finales de los años setenta transmitirán a las jóvenes generaciones, educadas en libertad, plenamente insertas en la compleja supranacionalidad europea y confrontadas a los retos de una globalización que relativiza las costuras más rígidas del viejo Estado nación. Están en juego los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: Pacta sunt servanda. Lo pactado obliga.
Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa.
Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Tribunal Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo–, recordando que no existe la justicia absoluta sino sólo la justicia del caso concreto, razón por la que la virtud jurídica por excelencia es la prudencia. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referéndum.
Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsableComentaris que em permeto fer:
- Tot el procés estatutari ha estat una història de despropòsits, començant per la seva gènesi, però aquest s'ha fet seguint les regles de joc que marca l'ordenament vigent.
- Existeixen dubtes més que raonables de què el Tribunal Constitucional, per molt tribunal que sigui, pugui entrar a valorar una norma sotmesa a referèndum d'obligada realització. Cal recordar que la Constitució de 1978 reserva els referèndums d'obligada realització a només dos casos: la reforma dels estatuts d'autonomia derivats de l'article 151, i de la reforma d'alguns capítols del propi text constitucional (Nota al marge: la Constitució ha estat reformada en aspectes menors en dues ocasions, que no han requerit referèndum).
- Independentment de l'apartat anterior és completament impresentable que un afer d'aquestes característiques s'estigui ventilant amb un tribunal provisional i que ni tan sols és capaç de guardar el secret de les deliberacions.
- Alguns partits i creadors d'opinió farien bé de reflexionar sobre la seva posició davant del tema, que només pot qualificar-se com a lamentable, i que ben poc ajuda al desenvolupament d'un país democràtic. El politiqueig de vol gallinaci pot acabar passant una greu factura a llarg termini.
- És de felicitar que els mitjans de comunicació hagin fet un pas de sensatesa que no s'ha vist en la classe política. Però encara hauria estat millor si no existissin les relacions de dependència amb el poder establert, via subvencions.
- Finalment recordar una cosa que sembla s'oblidi fàcilment: els poders públics i les lleis estan per servir al ciutadà i per facilitar-li la vida, no per complicar-se-la.
Si hi ha hagut mai una multinacional "made in Gràcia" aquesta fou l'Editorial Bruguera. Aquesta empresa, fundada fa un segle, va arribar a ser una potència en el sector de les arts gràfiques, i era força coneguda a Llatinoamèrica. Des d'un punt de vista empresarial tenia una sèrie de característiques que la feien digna d'estudi: es van especialitzar en el segment de literatura més "comercial" (altrament dita lleugera); practicaven la producció en massa d'historietes per a nens i joves (actualment anomenats còmics); generaven una cartera de productes on les diferents marques de l'empresa competien entre sí, i van ser dels primers que van veure negoci a Llatinoamèrica. Però fou precisament Llatinoamèrica, unida als canvis de gustos dels consumidors i la no renovació del producte, el que va dur a la companyia a la seva desaparició el 1986.
Durant aquests mesos dos espais del barri de Gràcia li han dedicat sengles exposicions. La primera d'elles és a la Biblioteca Jaume Fuster (per entendre'ns la de la Plaça Lesseps), d'on es feta la fotografia. El segon, el centre cívic del barri del Coll, situat en un antic edifici de l'editorial. Dues exposicions discretes que volen retre homenatge a la que fou una gran empresa i que, malgrat tot, ha estat oblidada i ignorada pels barcelonins. Només una exposició temporal al CCCB fa uns anys va rescatar de l'oblit una editorial que fou molt més que un negoci.
I el molt més que negoci ve donat per l'anomenat "univers Bruguera": els milers i milers de guions i il·lustracions que van fer uns artistes que en altres latituds serien venerats. Tots coneixem a l'Ibañez, i ens sonarà de passada el granollerí Escobar, però darrera d'aquests dos noms hi ha uns Vázquez, Peñarroya, Cifré, Raf, Figueras, etc... O un Armand Matias Guiu, un personatge que tenia una capacitat de treball que res tenia a envejar a Stajánov: 18.000 guions de ràdio (fou el primer que rebé un Premio Ondas), guionista de milers d'historietes de la Bruguera, col·laborador del Lecturas...i encara li quedava temps per fer obres de teatre (en va fer 25, en castellà i català) i novel·les (en té publicades prop de 20).
Afortunadament les coses comencen a canviar. Es vol posar el nom de Bruguera al Centre Cívic del Coll, i s'està treballant en la creació d'un Fons Bruguera que reculli la història d'aquesta companyia, tant a nivell empresarial (amb testimonis d'antics treballadors), com també el context cultural i social d'unes obres que sorprenen per la seva vigència.
Jo hi afegiria quelcom més: a veure si l'Ajuntament pot dedicar-li algun espai a l'Armand Matias Guiu. S'ho mereix sobradament, encara que sigui del gènere masculí, nasqués a Barcelona, i es dediqués a un perfil literari "comercial"...
Avui he participat en una cursa "mixta": la 19a Cursa CEC a Collserola. Com el seu nom indica, es tracta d'una cursa que travessa Collserola. Concretament es fa un recorregut de 16km oficials (oficiosament un parell més), que sortint del Campus Nord arriba a Sant Pere Màrtir, d'allà marxa cap a Vallvidrera i es torna per la part del darrera. En total s'han inscrit 973 persones en la que constitueix la segona edició de la nova etapa d'aquesta cursa (l'anterior, gratuïta, sortia del Parc Cervantes i acabava prop del Velòdrom d'Horta).
Com us podeu imaginar, el perfil de la cursa no és precisament el de la típica cursa urbana. En total hi ha més de 800 metres de desnivell, i a més bona part d'aquest es concentra en el primer quart, fins arribar a Sant Pere Màrtir. Aquest tros de pujada ha estat excepcionalment dur per fer-lo corrent, i a vegades no quedava altre remei que fer algun tros a peu, sobretot si hi havia embús al camí (com ha passat més d'un cop).
Passat Sant Pere Màrtir la cosa ha començat a canviar, ja que la ruta seguia fins a Vallvidrera per un camí de carena. Travessada la carretera de Molins de Rei ens hem endinsat pels carrers d'aquest peculiar barri de Barcelona, fins que hem anat a parar a un camí de baixada cap el pantà, força estret i humit, però que ha pogut fer-se amb relativa rapidesa.
El pantà de Vallvidrera, que no coneixia, marcava un canvi de ritme: tocava tornar a pujar, gairebé en camí de cabra. Novament s'ha hagut de canviar de marxa fins deixar les darreres cases de la urbanització. A partir d'aquí un camí més o menys pla ens ha dut fins a Can Cuiàs, on hi havia el segon punt d'avituallament (el primer era passat Sant Pere Màrtir), i un nou punt de creuament amb la carretera.
Travessada la carretera començava una llarga baixada en direcció a Sant Just, la qual ha estat interrompuda quan s'ha arribat a les primeres explotacions agràries. A partir de llavors tornava a tocar pujar, aquest cop de manera menys intensa, fins a la Plaça Mireia, on es reprenia el camí de pujada. Un bon tros de baixada només interromput a Finestrelles per un tram de pujada, el darrer. A partir de llavors baixada fins al Campus Nord, on hi havia la meta. Tot i que oficialment la cursa era de 16 km, el meu GPS marcava 17,7km. No ha estat l'únic cas, ja que a molta gent li marcava 18km. El temps, com no podia ser d'una altra manera, ha estat discret: 2 hores 15 minuts.
Cal destacar que la organització ha funcionat força bé, especialment en la part d'avituallaments, i pel que fa a senyalització. També hi ha ajudat el fet de què el nombre de participants hagi estat reduït, inferior als 1.000.
Després de dos mesos, es pot dir que el resultat és satisfactori. Hi havia gent que dubtava de la capacitat del presentador per poder dur a terme un programa "seriós", tenint en compte que en Fuentes ha fet gairebé sempre programes humorístics. La realitat ha demostrat que el prejudici era similar al que es tenia quan Josep Guardiola (casualment de la mateixa quinta) va agafar les regnes del Barça. I probablement anirà recuperant part de la clientela que s'havia anat perdent en els darrers temps.
Ara bé. Tot no podia ser harmonia en un segment radiofònic que fa anys està envoltat de polèmica. Dies enrere es va fer públic que Fuentes havia acceptat fer un programa a Antena 3. Una diputada de CiU, Meritxell Borràs, critica al Parlament a Fuentes questionant el tipus de programa que farà a la televisió . Fuentes respon en forma de carta oberta, Borràs torna a respondre en forma de carta oberta, i el comitè d'empresa de Catalunya Ràdio contraataca, comentant algunes coses que sobten fins i tot a qui està fora del mundillo.
Tota aquesta discussió m'ha fet pensar en algunes coses:
Primer tema: si el programa que fa Manel Fuentes dura sis hores cada dia (de 6 a 12h), disposa de prou temps per embarcar-se en un altre projecte? El propi Fuentes hauria de ser conscient de què, almenys el primer any seria prudent concentrar-se en el seu projecte radiofònic, deixant per un futur noves col·laboracions. Llevat de què consideri el seu projecte radiofònic com una cosa secundària o passatgera, cosa que hauria de fer preocupar als responsables de la CCMA.
Segon tema: fa molt bé el comitè d'empresa de mostrar la seva sorpresa per la diferent vara de medir els règims d'incompatibilitats. Des de fa un quart de segle existeix un règim d'incompatibilitats força sever, però a la pràctica només se li aplica al bidell i al becari, quan els destinataris haurien de ser els de la part de dalt de la piràmide.El més lògic hauria estat que, considerant la durada del programa i la seva importància estratègica, el règim de compatibilitats del senyor Fuentes fos molt més estricte del que sembla que és.
Tercer tema: no hauria de ser el consell d'administració de la CCMA qui es manifestés sobre aquest tema i no els parlamentaris en el decurs d'una sessió? Penso que els parlamentaris, encara que siguin els de la comissió de control, s'han de concentrar més en les estratègies i deixar de dir la seva sobre tal o qual programa, o sobre el color del logotip, un vici malauradament massa estès arreu.
www.btvnoticies.cat
Ara que han posat nous contenidors i ens han demanat que separem les nostres deixalles, em torna a aparèixer un problema existencial: a quin lloc haig de llençar les càpsules del Nespresso? Aquest producte, que ha revolucionat despatxos professionals i llars, acaba generant un bon nombre de càpsules usades que no saps ben bé on has de dipositat. Al contenidor groc? No ben bé, perquè el cafè que duen és matèria orgànica. Al contenidor de matèria orgànica? No, perquè l'embolcall d'alumini no és pot separar facilment. Al final, tothom qui conec les acaba posant a la galleda de tota la vida.
Aquesta tarda, aprofitant que al programa del Clapés entrevistaven a responsables del servei de neteja de l'Ajuntament, li he fet arribar aquesta pregunta. Però malauradament ells tampoc han sabut donar-me una resposta convincent. Això de separar prèviament el rebuig de l'envoltori em penso que és poc pràctic i poc realista...
Si algú té alguna idea, serà benvinguda ;-)
Ara que es parla tant dels vehicles elèctrics, caldria recordar que força dels primers vehicles anaven amb aquesta energia. Els primers prototips no van tenir massa volada a causa d'un problema al qual encara ens hi enfrontem: l'escassa autonomia dels vehicles.
La première moto de Félix Théodore Millet
Cargado por salons-et-foires. - NASCAR, F1, tuning y drift videos.
Una de les primeres motos (per no dir la primera que mereixia tal nom) fou la "Millet", desenvolupada per Félix Millet. En realitat es tractava del que avui coneixeríem com una bicicleta elèctrica. Millet la presentà per primer cop en una Exposició Universal (concretament la de 1889), i posteriorment la va anar perfeccionant. A ell li devem també el mot "motocicleta", que era com va acabar denominant a aquests enginys.
Poc s'imaginava aquest inventor francès que un segle després un altre Fèlix Millet també es faria famós... per haver-li venut la moto a tothom!
Al polígon del Camí del Mig, a l'Hospitalet es pot veure l'anunci d'una empresa de joguines ja desapareguda: Arigam. Fou una empresa familiar de vida més o menys efímera. Especialitzada en joguines de plàstic nasqué als anys cinquanta, fou tremendament popular als setanta... i desaparegué el 1987.
El seu producte estrella foren els Airgam Boys, uns ninots que competien més que dignament amb els populars Famobil/Playmobil. Van aparèixer a meitat dels setanta i estaven a totes les cases on hi havia criatures.
Per cert, això de reciclar i reutilitzar no és nou. A moltes cases les joguines es guardaven en aquells tambors de detergent marca "Colón" de mida generosa.
Des de fa uns dies existeix un grup a Facebook demanant que l'Avui faci fora al popular articulista Salvador Sostres. Els motius que esgrimeixen els promotors són columnes com "Chopped", "Emergeix la Fulana", o l'arxiconeguda "Parlar castellà és de pobres", i que superen els límits d'allò que podria tolerar-se. No són els primers que es mostren contrariats. El President Maragall s'hi va querellar fa uns anys arran d'un apunt al bloc que considerà insultant, i l'Associació de Dones Periodistes li donà anys enrere un simbòlic "Premi Card"
Molt probablement seran pocs els que, fins i tot obviant la literalitat de les paraules, convindran que en Salvador Sostres podria acabant dient el mateix utilitzant menys expressions "destraleres". I potser fins i tot el seu discurs guanyaria, encara que potser perdria audiència. Li passa una mica com al malaguanyat Pepe Rubianes, el qual feia el mateix des d'un angle ideològic oposat. Per cert, probablement molts dels qui formen part del grup anti-SS també formaven part dels col·lectius "Jo també sóc Rubianes", quan l'autor fou cridat a declarar per les seves paraules al programa "El Club".
Però una cosa és la millor o pitjor fortuna de les formes de l'articulista (o del tertulià), i l'altre la censura. Jo sóc dels qui penso que el pitjor càstig que pot rebre un articulista/tertulià tòxic és la indiferència del públic. Per tant, llibertat total perquè digui el que vulgui, que així queda ben retratat. I si diu coses que poden ser calumnioses, per això existeixen els tribunals de justícia.
Per què si no, on acabarà la censura? Alguns prosionistes voldrien el cap d'en Miquel Ferreres pels seus acudits, encara que mai comprin "El Periódico". Molts convergents de pedra picada desitjarien veure al Miquel Giménez ben lluny de la COM (per cert, una ràdio pública), encara que mai l'escoltin. I així mica en mica acabaríem demanant que fessin fora al que no diu exactament el que nosaltres volem que digui, com els del grup de Facebook que volen que fotin fora la Gemma Calvet de les tertúlies de Rac1. En definitiva, acabarem com a Corea del Nord.
I qui escriu aquestes ratlles ja sap del que parla. Per una entrada en aquest bloc publicada mesos enrere em van fer fora d'un càrrec, i gairebé em fan fora d'una de les col·laboracions que tinc. I els lectors habituals hauran pogut comprovat que els insults o les calumnies no abunden precisament en aquesta finestra...
El Banc dels Aliments és una iniciativa social destinada a aprofitar els aliments comestibles però no comercialitzables (excedents, productes propers a la data de consum preferent...) per donar-los als col·lectius més desafavorits. Tot i que és un projecte que funciona des de fa molts anys, és en aquests moments quan cobra una major dimensió. La crisi econòmica ha provocat que moltes famílies, fins i tot aquelles que no fa massa temps gaudien d'una posició econòmica més o menys normal, hagin hagut d'acabar recorrent a aquests serveis. Una major demanda que, malauradament, no ha anat acompanyada d'una major disponibilitat d'aliments. Moltes empreses també s'han vist forçades a ajustar al màxim la producció, deixant poc espai per a la generació d'excedents.
L'Eduard Batlle, coneixedor de les problemàtiques d'aquestes entitats, va tenir la idea de muntar una campanya solidària digirida a la comunitat 2.0, consistent en realitzar una col·lecta de diners que anirà destinada al Banc dels Aliments. Tot i que el Banc dels Aliments generalment no compra menjar, si té unes despeses logístiques i d'emmagatzematge a satisfer. Per fer-la més atractiva, anirà acompanyada d'un acte que es realitzarà a l'hotel Porta Marina el proper 10 de desembre.
Si voleu participar-hi podeu fer el donatiu tant mitjançant transferència (mecanisme que us recomano si el banc no us cobra comissió de transferència) com per Paypal. El donatiu mínim és de 10 euros. Penseu que un donatiu de 10 euros representa la possibilitat de disposar de 167kg d'aliments, una xifra prou respectable, i que a més anirà a la gent que més ho necessita i que la tenim malauradament massa a prop.
Queda ja poc a dir sobre el denominat "cas Millet". Tots sabem que es va apropiar d'una important quantitat de diners, i que fins i tot va facturar als consogres per les despeses d'una boda que va acabar pagant-se amb fons públics. L'únic dubte es saber si es va embutxacar 10, 15 o 25 milions d'euros. Però si Fèlix Millet ha acabat convertint al Dioni en una anècdota ha estat perquè moltes coses han fallat. I a data d'avui no hem vist a gairebé ningú que hagi demanat disculpes per no haver fet la seva feina.
Afortunadament hi ha excepcions. I avui n'ha sortit una. El professor Serra Ramoneda, patró de la Fundació del Palau i tota una eminència en el món de l'economia de l'empresa, ha entonat un mea culpa i ha reclamat un canvi radical en el patronat de la Fundació. La raó és senzilla: el patronat hauria d'haver estat el
Estic d'acord amb el professor Serra Ramoneda. Cal fer una restructuració del Patronat, no només per motius d'estètica, sinó també per motius legals. Les darreres normes legislatives sobre fundacions (introduïdes ja fa un temps) deixen molt clar que la responsabilitat dels patrons s'assimila a la d'un administrador. En altres paraules, ser patró comporta una sèrie d'obligacions de les quals s'haurà de retre comptes i que potencialment et poden dur als jutjats.
Només donant un cop d'ull a la llista de persones que figuraven al Patronat un ja es dóna compte de què alguna cosa no podia anar bé:
Fa uns dies vaig rebre un missatge de correu electrònic d'aquells que et solen enviar en cadena. Una persona que et coneix reenvia a totes les seves amistats un correu reenviat on s'explica algun fet escandalós o directament es propaga algun rumor. En aquest cas el motiu del missatge era il·lustrar el nombre de càrrecs que té la Sra. Anna Hernández, més coneguda per ser l'actual dona del President de la Generalitat. En total 16 càrrecs, que cito a continuació:
- Regidora d’Urbanisme de l’Ajuntament de Sant Just Desvern.
- 1a Tinent d’Alcalde de l'Ajuntament de Sant Just Desvern.
- Presidenta de PROMUSA. - Presidenta de PROECSA.
- Gerent del Consorci de la Colonia Güell.
- Consellera del Consorci del Parc Agrari del Baix Llobregat de la Diputació de Barcelona.
- Consellera de Foment de Ciutat Vella de la Diputació de Barcelona.
- Consellera del Tunel del Cadí, Concessionaria S.A.
- Consellera de la Comissió Catalana de Trànsit i Segureta Viària.
- Consellera del Barri de la Mina.
- Delegada de L’Area d’Infraestructures, Urbanisme i Habitatge de la Diputació de Barcelona.
- Consellera de La Caixa.
- Consellera del Consell Comarcal del Baix Llobregat.
- Vocal del Consorci Sanitari Integral.
- Vocal de la Fundació Caviga.
- Consellera de L’Area de Salut de L’Area Metropolitana de Barcelona
El correu en cadena deu haver estat prou efectiu perquè la pròpia Diputació de Barcelona emetés una nota de premsa puntualitzant de què només ocupava 11 càrrecs, i que només un d'ells tenia remuneració (no va aclarir però que la resta meriten dietes d'assistència a les reunions). L'oposició no va trigar a criticar aquesta situació.
Curiosament qui posà en boca aquesta crítica fou el senyor Felip Puig i Godes, qui durant la seva etapa de Conseller de Política Territorial i Obres Públiques va acumular fins a 41 càrrecs, tots ells vinculats amb la seva condició de conseller. Segons afirmà l'interessat, es tractava d'una situació perfectament legal i normal.
Probablement tant el cas del sr. Puig com el de la sra. Hernández siguin casos "normals" i perfectament legals. Però hi ha un parell de temes col·laterals que no cal deixar de banda:
- És inquietant la inflació d'agències, empreses parapúbliques, fundacions públiques, patronats, consorcis, ens, mancomunitats, observatoris... que s'han anat teixint al larg dels darrers anys. En total, els consorcis on hi participa la Generalitat mouen pressupostos de més 3.000 milions d'euros, similar a la de les empreses de la Generalitat. Si hi sumem també l'administració local podem trobar-nos tranquilament que el sector parapúblic mou tranquilament 10.000 milions d'euros (1,5 bilions de les antigues pessetes). Realment cal que tota aquest volum d'operacions quedi mig amagat per al ciutadà, que és precisament qui acaba pagant la factura de tots ells?
- ¿Té temps una persona que forma part de més d'una desena de consells d'administració o de patronats de fundacions de poder realitzar les tasques que se suposa haurien de realitzar els administradors / patrons? Entenc que aquesta tasca no es limita només a fer acte de presència a les reunions (i a signar el full d'assistència per rebre les corresponents dietes), sinó que implica la feina de revisar la documentació, fer trucades o mantenir reunions prèvies. I si no es així, potser és que tots aquests càrrecs són redundants, i per tant eliminables.
Temps enrere vaig parlar d'unes obres que sota els auspicis del "Plan E" s'estaven duent a un centre cívic obert feia poc temps. Es tracta del Centre Cívic Parc Sandaru, situat entre el Parc de la Ciutadella i l'Estació del Nord, més concretament al xamfrà de Nàpols amb Buenaventura Muñoz (cap relació amb Bartolomé Muñoz). De fet el centre cívic substituïa unes velles instal·lacions situades al mateix lloc i que foren enderrocades.
Pero, d'on li ve el nom de Sandaru? Doncs de l'empresa que va ocupar aquell espai durant unes quantes dècades i que es dedicava, entre altres, a produir una beguda de taronja i de llimona que duia aquest nom. Aquesta fàbrica de begudes era propietat de la família Daurella, els quals aconseguiren la distribució de la Coca-Cola a Catalunya. De fet, fou la Fanta qui en certa mesura va acabar matant la Sandaru, desapareguda ja fa molts anys dels prestatges de les botigues.
Coincidint amb la inauguració del nou edifici, l'any 2006, es va editar un llibret anomenat Sandaru, història d'una beguda barcelonina, on explica l'evolució d'aquesta beguda. També en Gabriel Jaraba en parlava temps enrere, dins d'un post dedicat a begudes desaparegudes.
I per cert, un anunci de Sandaru probablement formi part d'una propera entrega de la sèrie "Arqueologia Contemporània". Gràcies a l'Eva Guillamet, fotògrafa professional, espero poder-lo localitzar ben aviat, a prop de Girona.
No fa massa temps era força comú trobar-se a les botigues del centre de Barcelona cartells demanant dependents. De fet es tractava d'una imatge tan habitual que es feia estrany veure una botiga de la Rambla Catalunya sense un cartell d'aquestes característiques. Eren temps de plena ocupació i eren pocs els qui desitjaven ficar-se en un ofici no massa agraït ni en horaris ni en remuneració.
Una temporada de crisi ha acabat fent noticiable el que solia ser normal. Una botiga de la Travessera de Gràcia cantonada Muntaner buscava fa uns dies dependenta (en femení).
També llegeixo...
-
-
-
Bastant d’horaFa 7 hores
-
-
-
S’ha acabat la festaFa 1 dia
-
-
-
GhostsFa 3 dies
-
-
-
-
garlicandoilFa 1 setmana
-
#Girona10 , més que màrquetingFa 2 setmanes
-
Nueva moneda alemanaFa 2 setmanes
-
Males collites i defensa del liberalismeFa 3 setmanes
-
L’impacte real de la taxa hoteleraFa 3 setmanes
-
-
D’audiència a comunitatFa 1 mes
-
-
Canvi de direccióFa 4 mesos
-
-
Ens movemFa 6 mesos
-
Radical chicFa 7 mesos
-
-
Canvi d’adreçaFa 1 any
-
Ens traslledem!Fa 2 anys
















